Con lo de Pablo Motos, estamos jugando con fuego.
El post de hoy va sobre La cultura de la cancelación, no sobre el término, sino sobre las consecuencias catastróficas que ocasiona en la sociedad. Personalmente la considero un Arma de destrucción masiva, una bomba atómica que deja un campo de radiación en la sociedad que tardará años en desaparecer. Pero para ponerlo en contexto, empecemos por el principio
Personalmente creo que es un error caer en esta práctica, lo que se consigue con este hate ( repito, no crítica) es empobrecer a la sociedad, privarla de opiniones, anular el pensamiento crítico, y ya sabemos lo que sucede con una sociedad que no se cuestiona.
Casualmente esta práctica últimamente se está empleando en exceso en política y su onda expansiva se extiende a la sociedad, comprando un discurso que solo beneficia al político de turno. POPULISMO.
Como individuos y como sociedad, seamos críticos, confrontemos opiniones, debatamos ideas en su contexto, no manipulemos, y sobre todo no traspasemos la barrera populista, no entremos en el hate, que repito, los que pierden somos todos, una sociedad pobre y adoctrinada.
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