Si no captas la atención, pierdes la conexión.
Vivimos tiempos de inmediatez, de millones de impactos, rápidos, fugaces... y en la comunicación política esto se traduce en una máxima, o captas la atención o pierdes la conexión. Los que lo entienden ganan, los que no se lo trabajan, claramente pierden. Para captar esta conexión inmediata, la mejor forma es trabjar los famosos “Marcos mentales”.
Los marcos mentales son estructuras mentales que moldean nuestra visión del mundo. No se ven ni se oyen, forman parte de nuestro inconsciente. Cuando oímos una palabra, su marco se activa en nuestro cerebro. Así es como comienza George Lakoff su libro “No pienses en un elefante”. Una obra maestra sobre como se manejan los marcos mentales en política, como identificarlos y como trabajarlos.
Algunas palabras nos conectan inconscientemente con una idea, una imagen, unos atributos, unas emociones, también es verdad que están muy condicionadas por muchos factores, los cuales no se pueden generalizar, pero si se puede afirmar que en una misma cultura es fácil encontrar muchos puntos en común con ciertas palabras o expresiones. Si menciono la palabra “Manzana” lo más probable que es pienses en rojas o verdes, pero estoy bastante seguro que coincidiremos en que nos evoca a dieta sana, alimentación equilibrada, fitness, bienestar... sin embargo si le añado Manzana podrida entran en juego infinidad de connotaciones negativas, las dejo a tú libre elección. Pues bien, introduciendo estas palabras dentro de un mensaje, inevitablemente estás enmarcado un contexto que va más allá del mensaje literal. Pongo un ejemplo muy sencillo, si en una entrevista se menciona que a la candidata le encantan las manzanas, muy probablemente le estés atribuyendo una vida sana, deportiva, equilibrada, etc... de esto van los marcos mentales.
Ejemplos existen miles, uno muy sonado fue cuando Richard Nixon por el Watergate se presentó a toda la nación con el famoso “... yo no soy un delincuente”. Y aunque la frase llevara implícita la negación, el marco mental que activo fue el de soy un delincuente. Error!!
En la política nacional, para mi el que maneja a la perfección los marcos mentales no es otro que Gabriel Rufian, la mayoría a golpe de tweet, en prensa o bien desde la tribuna del Congreso de los Diputados. Famosos son sus “155 Monedas de plata”, “Señor de la guerra” refiriéndose a Aznar, “eso no era una boda, era un cártel”, o recientemente, “Invasión musulmana/Liberación cristiana” “Invasión, Invasión, Invasión, Descubrimiento”. Date una vuelta por su perfil de Twitter y veras de lo que te hablo.
Es todo un arte, no es sencillo, son mensajes muy trabajados, cada palabra lleva asociada un marco mental muy concreto, que inconscientemente te traslada a donde te quieren llevar.
Vivimos tiempos de inmediatez, de captar la atención rápidamente o perder la conexión. Los que lo entienden se llevan el gato al agua, los que no, fracasan.
La batalla está servida, el frente está en el subconsciente.
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